
En el corazón del Centro Histórico de Cuenca, en la intersección de las calles Juan Jaramillo y Padre Aguirre, un operativo interinstitucional culminó con la clausura de un inmueble utilizado como casa de citas. Esta acción responde a las denuncias emitidas por vecinos que manifestaron su preocupación por el funcionamiento ilegal de este lugar, generando malestar en la comunidad.
La intervención estuvo a cargo de autoridades del Municipio de Cuenca, la Gobernación del Azuay, la Intendencia General de Policía del Azuay y la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA). En el inmueble, se identificaron quince habitaciones, donde se alojaban ocho personas, algunas de ellas originarias de Venezuela y Colombia, quienes fueron retenidas por agentes migratorios para el debido proceso.
Durante la inspección, las autoridades hallaron evidencias significativas como una bitácora y contratos de arriendo sin la firma requerida, además de preservativos encontrados en los basureros, lo que confirmó la actividad irregular denunciada. Con esta medida, se concedió un plazo de 24 horas para que los residentes desalojen voluntariamente el sitio, tras lo cual se procederá con la colocación de sellos de clausura, cuyo retiro está penado por la ley.
Este operativo refleja el compromiso conjunto entre distintas entidades para atender denuncias ciudadanas relacionadas con la seguridad y salubridad pública en espacios urbanos. Los vecinos del sector expresaron alivio ante la actuación de las autoridades, quienes procuran restablecer la tranquilidad y el orden en una zona emblemática de Cuenca.
Aunque no se relaciona directamente con el ámbito deportivo, la participación de organismos que también apoyan la regulación de actividades que podrían afectar eventos o infraestructuras vinculadas con el fútbol local demuestra la importancia del control territorial para mantener espacios saludables y seguros para la comunidad, incluyendo aficionados y deportistas. La vigilancia continua y la respuesta efectiva ante estas situaciones son indispensables para preservar la integridad de nuestro entorno urbano.
La sociedad espera que estas medidas contribuyan a evitar la proliferación de actividades ilícitas en el Centro Histórico, promoviendo un ambiente óptimo para el desarrollo cultural y deportivo de la ciudad. La colaboración entre autoridades y ciudadanos es clave para lograr este objetivo y garantizar espacios públicos dignos para todos.
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