
La ciudad de Loja enfrenta un desafío creciente en la protección de su fauna urbana. Pese a la entrada en vigor de la ordenanza municipal N° 030-2021, que contempla sanciones severas para quienes abandonan o maltratan mascotas, las calles siguen siendo el triste hogar de decenas de perros y gatos sin dueño.
Durante 2026, la Unidad de Fauna Urbana ha documentado 67 adopciones exitosas y atendido a 147 animales, entre perros y gatos, por diversas causas. Mercedes Villavicencio Ruiz, responsable de esta Unidad, detalla que diariamente reciben alertas y emergencias, muchas de ellas por mascotas atropelladas en zonas de alto tráfico o por reportes de maltrato animal y negligencia en el cuidado.
En los sectores periféricos de la ciudad, los reportes de abandono son aún más frecuentes, retratando la falta de conciencia ciudadana sobre la tenencia responsable de mascotas. Este fenómeno desafía a las autoridades locales, que, junto al Centro Canino y otras entidades, han impulsado una serie de campañas mensuales de adopción y educación. Además, se trabaja de manera conjunta con la Caballería y la Universidad Nacional de Loja para ofrecer jornadas de concienciación, esterilizaciones y capacitación en adiestramiento canino, alentando la integración de los animales a nuevos hogares.
Sin embargo, persiste la dificultad para dar adopción a animales adultos o de edad avanzada, pues estos requieren cuidados especiales y su demanda en los programas de adopción es baja. Actualmente, cerca de 80 perros permanecen bajo resguardo institucional, aguardando una segunda oportunidad.
La ordenanza N° 030-2021 establece multas y sanciones progresivas según la gravedad de las faltas: desde no recoger los desechos de la mascota en la vía pública, que implica 200 horas de trabajo comunitario y el pago del 50% de un salario básico, hasta casos muy graves de maltrato o abandono, penados con 400 horas de trabajo comunitario y una multa equivalente al 100% del salario básico unificado (USD 482).
A pesar del fuerte marco sancionatorio y de las diversas campañas impulsadas por el municipio y organizaciones aliadas, la disminución de casos de abandono avanza lentamente. El trabajo educativo, la promoción de la esterilización y la sensibilización ciudadana se han convertido en pilares fundamentales para aspirar a una convivencia más respetuosa y digna entre humanos y animales en Loja.
El esfuerzo continúa, pues detrás de cada adopción y cada rescate hay una historia de esperanza y compromiso por construir una ciudad donde los animales dejen de ser víctimas invisibles.
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