
El alcalde de Latacunga, Fabricio Tinajero, fue recientemente expulsado del partido Unidad Popular, organización política con la que se presentó y ganó las elecciones seccionales en esta ciudad. La decisión, anunciada por Geovanny Atarihuana, director nacional de Unidad Popular, se fundamenta en varias razones vinculadas a la gestión y postura pública del alcalde durante su administración.
Atarihuana manifestó que Tinajero ha mantenido un “silencio cómplice” frente a las recientes medidas impulsadas por el Gobierno Nacional, en especial aquellas relacionadas con la reforma del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad). Estas reformas implicarían una reducción del presupuesto destinado a los municipios y un retraso en el pago de las deudas que el Gobierno mantiene con el cantón Latacunga. Esta actitud, según el dirigente nacional, supone un distanciamiento importante respecto a la defensa de los intereses municipales que debería asumir un alcalde aliado.
Asimismo, el líder partidario criticó el incumplimiento de promesas de campaña por parte de Tinajero, señalando que varias obras fundamentales y compromisos electorales quedaron sin concretar. Además, subrayó el cuestionable manejo que se ha dado a la problemática de los comerciantes informales en la ciudad, hecho que contradice la ideología y propuestas de Unidad Popular, que busca protección para los sectores populares.
Al despejar rumores, Geovanny Atarihuana negó que la expulsión del alcalde estuviera vinculada con las disputas ocurridas durante las elecciones de autoridades de la Universidad Técnica de Cotopaxi, donde se denunciaron hechos de corrupción y negligencia entre varios grupos. La causa oficial de la separación se relaciona con el alineamiento político de Tinajero, que, según la dirección, ahora está con el Gobierno Nacional y no con su propia organización política.
Previo a la expulsión, el alcalde de Latacunga fue citado en dos ocasiones por la directiva nacional del partido para explicar su posición y decisiones, pero en ambos casos no asistió a las convocatorias. Cuando fue consultado por la prensa, tras una sesión de concejo municipal, Tinajero evitó brindar declaraciones y manifestó desconocer la situación que se generaba respecto a su expulsión de Unidad Popular.
Este episodio refleja una crisis interna en la relación entre la administración municipal y el partido con el que llegó al poder, además de poner en evidencia las tensiones que existen entre las políticas locales y nacionales. La hinchada política y ciudadana está atenta a cómo evolucionará esta situación y qué impacto tendrá en la gobernabilidad de Latacunga de cara a lo que resta del mandato.
La expulsión de un alcalde en ejercicio no es una medida menor y modifica el panorama político local, dejando abierta la pregunta sobre la posible reconfiguración de alianzas y las futuras acciones que tomarán los actores involucrados en el escenario municipal.
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