
El 16 de junio por la noche, un suceso que alarmó a los vecinos y comerciantes del Centro Histórico de Cuenca tuvo lugar en la calle Borrero. Dos hombres, identificados como presuntos "vacunadores" —personas que habrían intentado amedrentar con métodos violentos— llegaron hasta un local comercial con la intención de intimidar.
Según testimonios que fueron proporcionados a diario El Mercurio por quienes presenciaron el hecho, estos individuos realizaron dos disparos al aire a su arribo, generando una situación de tensión y temor en la zona.
Tras escuchar las detonaciones, vecinos y transeúntes alertaron a las autoridades mediante una llamada al ECU911 solicitando la presencia inmediata de la Policía Nacional. Sin embargo, algunas declaraciones recabadas indicaron que la respuesta policial no fue instantánea.
Pasadas las 19h00, los agentes finalmente llegaron a la calle Borrero, donde procedieron a cerrar la vía para facilitar las diligencias de investigación. Este cierre temporal tuvo como propósito preservar la escena y ayudar a esclarecer los hechos ocurridos.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido declaraciones oficiales con respecto a lo sucedido, manteniendo la información bajo reserva mientras continúan las pesquisas. La noticia sigue en desarrollo y se espera que en las próximas horas se informe sobre los avances en la investigación.
Este tipo de actos violentos generan preocupación entre los habitantes y comerciantes del Centro Histórico, un espacio declarado patrimonio cultural donde la seguridad es fundamental para la convivencia y el turismo.
La gravedad del problema de los "vacunadores" en distintas ciudades del Ecuador afecta la tranquilidad de los ciudadanos y pone en evidencia la necesidad de acciones más efectivas de prevención y control por parte de las fuerzas de seguridad.
El incidente de Cuenca es un llamado a la vigilancia ciudadana y a la mejora en la respuesta policial ante emergencias que comprometen la seguridad pública. La expectativa ahora está enfocada en los resultados que arrojen las investigaciones para determinar responsabilidades y prevenir futuros actos de intimidación con armas de fuego en la ciudad.
Se refiere a personas que mediante intimidación o violencia buscan cobrar sumas de dinero en barrios, negocios o zonas específicas, extendiendo miedo entre la población.
El hecho se registró la noche del 16 de junio de 2026.
La Policía llegó al lugar pasadas las 19h00, después de que se emitieron las detonaciones y se realizó la llamada al ECU911.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido declaraciones oficiales y mantienen la investigación en reserva.
Se espera que, tras la investigación, se refuercen las acciones preventivas y operativas para combatir la intimidación y violencia en espacios públicos.
Este sector es una zona turística y cultural patrimonial que requiere condiciones de seguridad óptimas para proteger a residentes, turistas y comercios.
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