
En el Estadio 9 de Mayo de Machala, Orense dejó claro que no será un hueso fácil de roer para cualquiera que aspire al hexagonal final. El conjunto machaleño derrotó 2-1 a Liga de Quito en un choque donde las emociones y los giros tácticos estuvieron a la orden del día.
El primer golpe lo dio el cuadro local antes del descanso: Ángel Mena, con la sangre fría de los grandes, ejecutó un penalti tras una falta clara en el área, adelantando a Orense y encendiendo la grada. Liga de Quito, herida en su orgullo, generó opciones y se topó con la red gracias a Lizandro Alzugaray, quien firmó la igualdad tras varias jugadas anuladas por la bandera del asistente. El VAR, una vez más, fue protagonista silencioso de la noche.
Ya en la segunda mitad Orense encontró el premio a su insistencia. Bruno Caicedo, imponiéndose en el juego aéreo como un verdadero baluarte defensivo, conectó un cabezazo inatajable que sentenció el 2-1 definitivo. Los dirigidos por Orense controlaron los tiempos del partido y se mantuvieron firmes hasta el pitazo final.
Este triunfo no solo les permite consolidarse en la tabla, sino que también envía un mensaje a sus rivales: en Machala se lucha hasta el final. Para Liga de Quito, el resultado representa un duro revés en su ambición de liderar la Serie A, obligándolos a replantear su estrategia en las próximas jornadas. ¿Podrá Orense mantener este ritmo y asegurar su boleto al hexagonal? El fútbol ecuatoriano, como siempre, promete un final de infarto.
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